La organización (Amor eterno 3)

   temo por mi vida, por eso escribo esta carta dirigida a nadie con la esperanza de que la leáis todos. siempre he sido un fugitivo, de pequeño huía con mis padres, luego lo hacía por mi cuenta. mis padres fueron del bando perdedor, eso era suficiente, así que tras intentar mimetizarnos entre los batallones productivos, como les llamaban, y no conseguirlo, empezamos una huida sin fin. sin fin hasta que lo tuvo, fuimos descubiertos y mi padre ejecutado inmediatamente, mi madre y yo conseguimos escapar de nuevo para continuar huyendo, siempre huyendo.

   ya me había acostumbrado a ello cuando fuimos de nuevo sorprendidos. había perdido a mi padre, ahora perdí a mi madre y yo fui encerrado y reeducado. de esa época me queda escribir sin mayúsculas, pues fue prohibido para intentar hacer creer que todos somos iguales, no se destaca nada, ni siquiera en la escritura, pero todos sabemos que no es así, la sociedad tiene sus líderes, es jerárquica, estrictamente jerárquica.

   conseguí salir y me destinaron a un batallón productivo y averigüé por qué nos descubrieron, porque en los batallones no se mezclan, nunca, en ningún momento, los hombres con las mujeres y claro, dábamos el cante. en el batallón aprendí la organización de la sociedad y, algo impensable, descubrí que había movimientos de oposición, movimientos subversivos.

   la sociedad se regía por un principio básico: los ganadores se lo merecían todo, los perdedores nada. de acuerdo a ese principio, todos los que pertenecían al bando perdedor no eran más que esclavos y vivían con el único objetivo de hacer posible la vida de los ganadores. dentro de estos, las mujeres no eran consideradas mucho mejor que los perdedores, de hecho si no lograban satisfacer a los hombres eran arrojadas con los perdedores. no eran habituales las parejas estables, el sexo tenía dos funciones: placer y reproducción; el amor quedaba lejos, ya no había máscaras y, por tanto, no había que simular sentimientos.

   por ese principio habían dos mundos que no se mezclaban, los dirigentes y los operarios. el paso de uno al otro era imposible. los operarios se encargaban de todo lo material, de conseguir que estuviera todo disponible para los dirigentes. no se mezclaban los hombres y las mujeres, salvo como recompensa para aquellos hombres que destacaban en su trabajo, en cuyo caso le cedían una mujer para su goce, durante una noche o unos días. las mujeres fértiles eran reservadas para los dirigentes, las que respondían al patrón de belleza establecido también. aquellas que reunían ambas características, primero eran usadas para el solaz y luego para la crianza. los hijos eran retirados de sus madres a los pocos días, las madres, una vez cumplida su misión (dos hijos como máximo) eran retiradas al lumpen, donde podrían intentar vivir. cuando ya no se era productivo se mandaban a la isla (se decía en singular, pero sospecho que habían muchas islas) y allí podían vivir si conseguían alimentos, pues eran abandonados.

   los movimientos subversivos eran varios, desde los batallones productivos, donde a veces se producían revueltas, a la isla, donde se intentaba organizar revoluciones. pero lo sorprendente fue descubrir que el más importante de todos era de la clase dirigente. habían quienes pensaban que como se funcionaba no era correcto, porque se había abandonado a dios y dios había sido, hasta la guerra de exterminio, el faro de los vencedores, la excusa y la justificación, pero se sentían tan seguros tras la guerra que ya no necesitaban de dios. pero entre ellos convivían  algunos que creían de verdad y no les gustaba el rumbo que se había tomado en la sociedad. y empezaron la subversión. así nació la organización.

   este era el panorama cuando empecé a trabajar en los batallones productivos y, casi al mismo tiempo, empecé a delinquir. tenía claro que mi vida era tan importante como la de los dirigentes, por lo que no estaba dispuesto a sacrificarla en aras de su comodidad y empecé a robar para vivir mejor, pero fui descubierto y detenido. mientras era trasladado a una prisión conseguí escapar y fui ayudado en la huida por un desconocido llamado carlos, joven, más que yo, se notaba que era de los privilegiados, pero a pesar de ello me ayudó, me dio cobijo y me salvó. eso hizo que naciera una deuda con él.

   la convivencia dio lugar a largas conversaciones, donde parecíamos compartir la misma forma de ver las cosas. poco a poco me fui integrando en su grupo de amigos y acabó pasando lo que, probablemente, era inevitable: me integré. la confianza generada por el trato hizo que me confesara su compromiso con la organización, muchos de sus amigos también pertenecían a la misma.

   como me fui granjeando la confianza de todos me permitieron asistir a algunas reuniones, sus ideas no me parecían malas, salvo la del celibato. se declaraban célibes, nunca lo entendí ni lo compartí, pero no lo critiqué, no me atrevía a hacerlo.

   así, sin darme cuenta, me vi en una situación delicada: me propusieron formalmente entrar en la organización. acepté, ¿qué podía hacer? una vez dentro empezaron a surgirme discrepancias que antes no tenía, supongo que porque ahora se me exigía vivir de acuerdo con su ideario, que no era el mío, aunque compartía bastante. pero ya estaba implicado, dar marcha atrás resultaba difícil, puesto que nuestra actividad era ilícita y estaba perseguida, abandonar la organización era traición y la traición se pagaba con la vida, había mucho en juego como para permitir que un miembro arrepentido pudiera ir por ahí con todo el conocimiento que tenía. por ello continué en la organización, escalé puestos de una cierta responsabilidad, me hice numerario de la misma, cumplía sus preceptos, en definitiva, era un miembro honorable.

   la organización era teocrática y por ello abiertamente jerárquica, a diferencia de la sociedad que era jerárquica pero quería aparentar no serlo, también era integradora, en el sentido de permitir que los operarios pudieran actuar con mayor libertad y pudieran ascender socialmente. donde no habían grandes diferencias entre la organización y la sociedad era en la consideración de la mujer, en ambos mundos se consideraba a la mujer inferior, al servicio del hombre. y al servicio significa eso, su vida debía de tener un único sentido, satisfacer las necesidades del hombre. las necesidades sexuales, las de descendencia y cualquier otra que pudiera tener.

   tanto la organización como la sociedad estaban imbuidas de un sentimiento de odio hacia todo lo que fuera distinto, no tenían el más mínimo reparo en matar si era necesario para el bien de su grupo.

   mi vida transcurría con una cierta monotonía y tranquilidad hasta que un día conocí a una mujer. por su aspecto sabía que había sido meretriz de la clase dirigente, aunque ella intentaba disimularlo, seguramente también había sido madre. se le notaba un gran desparpajo en su trato conmigo, lo que ratificaba mi opinión sobre su procedencia. fue fácil convencerla para que se prestara a mantener relaciones conmigo, mi aspecto ayudaba, pues parecía un dirigente, y, gracias a mi posición, conseguí una casa donde me la llevé. si sospechaba un pasado de meretriz, lo pude confirmar en la cama, nunca había imaginado que se pudieran alcanzar esas sensaciones, que se pudiera llegar tan lejos en el placer. sería por ello que las relaciones se mantuvieron, quizás me enamoré, quizás sólo era lo a gusto que estaba con ella, pero cada vez nuestros encuentros son más frecuentes, tanto que sospecho que hemos sido descubiertos, por eso temo por mi vida y escribo esta carta que espero llegue a alguien si desaparezco.

   hoy nos vemos otra vez, tendremos que buscar una solución.

-Seguir como ahora. Éramos felices, somos felices, yo te quiero yo…

   En ese momento derribaron la puerta. Sendos tiros certeros acabaron con sus vidas. La sociedad, la organización, siguieron con sus planes de destrucción, ellos murieron sin saber por qué, sin haber alcanzado la felicidad. La sociedad y la organización no podían perdonar una traición.

NOTA DEL AUTOR

   Con este episodio doy por acabado el relato iniciado con Amor eterno en vida finita. Con él me he atrevido a experimentar para ver como sería una escritura sin mayúsculas. No me gusta. Iba a hacer un experimento de más calado, también iba a quitar todos los signos ortográficos, pero no aguanté el primer párrafo, debe ser que me estoy haciendo mayor.

   El 28 de abril hay elecciones, las mismas, probablemente, a las que hago referencia en este relato, espero que sea la única coincidencia con la vida real y avancemos hacia la utopía o, al menos, nos alejemos de la distopía. Desde aquí os animo a que con el voto, o sin él, pero con el empeño y  el afán, con nuestro trabajo, seamos partícipes de la construcción de una sociedad donde valga la pena vivir y podamos sentirnos orgullosos de ella y de nosotros.

   Un sector de la población dice que votarán porque quieren a España, yo os animo a que, si votáis, lo hagáis para tener la España que queréis. Que no es exactamente lo mismo.

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La sociedad (Amor eterno 2)

España 2045

   Una vez más había ocurrido. Una vez más los fusiles tomaron el lugar de las palabras. Una vez más la convivencia entre españoles se hizo imposible. Una vez más los intolerantes imponen la razón de la fuerza, porque los demás hemos perdido la fuerza de la razón. Hace unos pocos años, éramos un país que nos codeábamos con los más avanzados, éramos Europa; hoy ya no hay Europa y nosotros somos un anacronismo, un país que vuelve a sus seculares tradiciones: guerras civiles, represión, exterminio…

   En las primeras elecciones en las que pude participar, tras alcanzar la mayoría de edad, ganó el PP. Habían surgido nuevos partidos, porque tanto PP como PSOE generaban el desencanto en la sociedad, salpicados de casos de corrupción, gobernando para ellos, sin la menor preocupación por los ciudadanos, así que venían empujando con fuerza esos nuevos partidos: Podemos por el ala izquierda, Ciudadanos por la derecha. Pero el PP se hizo con el gobierno. Sin mayoría absoluta.

   En esas elecciones, yo voté a Podemos, su nacimiento generó ilusión, así que me enganché. Mi primer voto, mi primer desencanto, pero había que seguir intentando avanzar, así que me inscribí en un circulo de Podemos, elevé mi nivel de compromiso político.

  Posteriormente, un político al que todos daban por muerto, Pedro Sánchez, del PSOE, se proclamó, mediante una moción de censura, presidente del gobierno. Los casos de corrupción del PP y la mala gestión de la crisis catalana, puso de acuerdo a todo el espectro parlamentario para apoyar la moción. Yo creo que ese fue el principio de todo, aunque mi padre me decía que no, que había que remontarse más atrás, que había que buscar el principio en el momento en que los políticos se convirtieron en mediocres, en el mejor de los casos, pésimos en la mayoría de ellos. Mis compañeros de partido decían que no, que el principio se encontraba en una transición que no cerró heridas. Mi padre escribía transición con mayúscula, así que, pienso ahora, se distanciaban las izquierdas (asumiendo que PSOE sea izquierda, claro).

   Pues bien, Pedro Sánchez consiguió aunar a todas las fuerzas políticas para ser investido presidente, pero no consiguió posteriores apoyos y empezó a dar bandazos, que la derecha aprovechaba para socavar su gobierno. Las derechas le acusaban de todo: golpe de estado, traición…

   En ese ambiente irrumpe otro de los nuevos partidos, que hasta ese momento era marginal: Vox. En las elecciones andaluzas consigue representación parlamentaria y aúpa, junto a Ciudadanos, a la presidencia de Andalucía al PP. Y se empieza a tensar la vida social, a hacerse la convivencia difícil, lo que obliga a adelantar las elecciones y, contra todo pronóstico, gana el PSOE con una mayoría holgada. Las derechas no lograron asumir esa realidad, así que se dedicaron a crear otra, volvieron las tensiones, las acusaciones al gobierno y, poco a poco, fueron elevando el nivel de crispación, hasta que se convirtió en violencia. Se cometieron atentados terroristas no reivindicados por nadie, aunque todo hacía sospechar que la mano ejecutora se encontraba en esos partidos intolerantes.

   Por su parte, Europa siguió la deriva derechizante, Austria, Francia, Italia… pasaron a ser gobernadas por partidos de la ultra derecha y la Unión Europea de desmembró.

   En ese ambiente de tensión, Cataluña vuelve a declarar su independencia ante la actitud pasiva del gobierno de la nación, lo que hizo que algunos líderes políticos lanzaran proclamas al ejército y este se alzó en armas. ¿El resultado? Otra guerra civil, que duró seis meses, muy letal y una posguerra que diezmó la población española. Algunos historiadores comparan este periodo con la guerra de 1936, pero nadie creía que eso hubiera pasado nunca, hasta que volvió a pasar.

   Una profunda crisis energética sin tener desarrollado ningún plan alternativo, produjo un parón a nivel mundial del desarrollo. Todo eso, unido a la falta de referente internacional, permitió que los vencedores de la contienda pudieran eliminar a sus enemigos, por lo que todos aquellos que tuviéramos relación con algún partido o sindicato fuimos perseguidos. Los hombres fueron asesinados y a las mujeres nos dividieron en dos grupos: las productivas y las improductivas, o sea, las que todavía podían ser madres y las que no. Yo estaba en el primer grupo, por lo que me encerraron en un gineceo, junto a muchas más.

   Nos adiestraron a ser amantes sumisas, siempre al servicio del varón. Pero no de nuestro varón, no, del que nos asignaran. Y nos asignaban uno cada noche. Si alguna de nosotras se mostraba reticente, era fusilada, a las demás nos obligaban a presenciar la ejecución, así que aprendimos rápido a ser buenas amantes. Nos iba la vida en ello.

   Así pasé tres años, tras los cuales cambiaron mi función y me asignaron tareas reproductoras. Ahora mis amantes eran de la clase dirigente y repetía con ellos varias noches. Como buena profesional siempre los dejaba satisfechos. Yo no lo sabía, pero eso marcaría mi futuro inmediato, pues las primeras semanas en esta nueva función estaba siendo observada y mis nuevos amantes me iban puntuando. Hasta que ya me catalogaron, esto es, me pusieron en un catálogo desde donde  me ofrecían. Así fue como fui seleccionada para un alto jefe militar; me llevaron a una casa con ciertas comodidades y mi única función era esperar que llegara mi amante y ponerme a su servicio. Podía hacer conmigo lo que quisiera, y lo hizo. Pero la finalidad era quedarme embarazada, lo que consiguió. Una vez que el embarazo me volvió poco apetecible me llevaron a otro lugar, una especie de clínica donde estuve hasta que parí. En unos días me retiraron a mi hijo. Ya no lo he vuelto a ver.

   Y aquí estoy, de nuevo catalogada. Hoy vienen a verme.

   Pasé la prueba, pero me pregunto si vale la pena vivir así, si tuviera valor me quitaría la vida, pero no lo tengo, así que tendré que llevar a término este embarazo.

   Ya soy libre. He parido dos veces, por lo que se considera que cualquier otro embarazo sería de peor calidad; mi cuerpo ha cambiado, ya no es apetecible, por ello me han dejado. Pero las opciones que tengo son muy pocas, si uso mis técnicas sexuales podría conseguir ayuda, pero es peligroso, el sexo sólo lo pueden practicar las integrantes de los distintos gineceos que deben existir esparcidos por España, así que tendré que buscarme la vida de otro manera. Si encontrara un hombre que quisiera estar conmigo, podríamos integrarnos en algún lumpen, siempre que no tuviéramos niños no habría problema.

   Me han hablado de la isla, parece ser que allí se vive en libertad. Intentaré averiguar más cosas sobre ella y me escaparé allí.

   Parece que los mandatarios tienen problemas. La clase dirigente no es tan monolítica como se suponía. Ha surgido un grupo contrario, pero dicen que es una escisión. Se ha proclamado la pena de muerte para cualquiera que sea de la organización, una secta satánica, dicen.

   ¡Jamás pensé que pudiera ser feliz! ¡Pero lo soy! ¡Soy feliz! He conocido a un hombre, me gusta, me atrevería a decir que lo quiero. ¡Por fin podré hacer realidad mis sueños!

   La felicidad me ha durado poco. Cuando estoy con él soy feliz, pero no quiere compromisos, así que estamos asumiendo muchos riesgos, mantenemos una relación ilícita, debo convencerlo, él me dice que me quiere también, así que..

   Hoy nos vemos, hoy se lo propondré.

   ¡No! no quiero saber nada. La organización es el mayor enemigo de la sociedad, ahora no sólo podré ser requerida, sino que también podré ser perseguida. Y la organización… La organización me sentenciará a muerte. ¿Qué puedo hacer?

   En ese momento derribaron la puerta. Sendos tiros certeros acabaron con sus vidas. La sociedad, la organización, siguieron con sus planes de destrucción, ellos murieron sin saber por qué, sin haber alcanzado la felicidad. La sociedad y la organización no podían perdonar una traición.

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Sobre la posible inexistencia de Dios

Ayer soñé que veía
a Dios y que a Dios hablaba,
y soñé que Dios me oía …
después soñé que soñaba.

Antonio Machado.

 

Para Tamara, atea con sed de creer. Con cariño.

   Me pides que hable de Dios y con ello me enfrentas a varias novedades y problemas: Pensar por encargo, enfrentarme de nuevo a un problema resuelto por mí hace mucho tiempo y buscar razones “racionales” y no mi propia experiencia. Ardua tarea. Pero lo voy a intentar.

   Como sabes, casi todo lo que pienso y digo no es original, sino lo que voy leyendo, oyendo, viendo… por ahí. Soy un analfabeto con capacidad de oír y sintetizar lo oído.

   Por eso lo primero que he hecho es ir a alguien que pudiera darme luz. Y en eso de dar luz hay un referente muy especial: Antonio Machado. Busqué en mi memoria un texto de Juan de Mairena y no lo he encontrado, pero he transformado lo que recordaba en el título de esta entrada. En la búsqueda de ese texto, he encontrado algunos versos que me venían bien y unos encabezan el escrito, otros están a pie de página. Así que  no puedo empezar mejor el intento. De la mano de Machado. ¿Qué puede salir mal?

   Dios. ¿Qué te puedo decir de Dios huyendo de los estereotipos? Debo advertirte que mi educación ha sido cristiana, católica exactamente, y estoy muy marcado por ella, también, aunque supongo que lo sabes, que tuve una etapa de católico practicante, comprometido y que ahora soy ateo. Intentaré que mi experiencia no sea el eje de lo que diga, pero es posible que tenga que recurrir a ella en alguna ocasión a lo largo del escrito. ¿Existe Dios? no podemos saberlo, pero podemos hacer un intento de respuesta viendo nuestra historia; por eso me vas a permitir que no empiece hablando de Dios sino de la religión o de las religiones mejor.

   Y he de remontarme tanto porque creo que ahí está la clave, en el nacimiento de las religiones. ¿Por qué surgen las religiones? o mejor aún ¿tienen religión los animales? La respuesta a esta segunda pregunta es mucho más fácil: No, los animales no tienen religión, entre otras cosas porque no tienen conciencia de sí mismo. Y nosotros éramos animales antes de ser personas, fuimos evolucionando y esa evolución fue tremenda a nivel intelectual, adquirimos conciencia de nosotros, sabíamos, pensábamos nos comunicábamos con ideas complejas, desarrollamos la palabra… Como ves, dimos un salto evolutivo que nos separó de los animales un buen trecho. Pero teníamos (tenemos) esencia animal y por lo tanto miedos. Y a pesar de lo mucho avanzado no podíamos (no podemos aún) explicarnos el mundo. Y el mundo nos era hostil, así que la primera tarea era explicárnoslo, pero no podíamos, ¿qué hacer?

   Creo que acabo de situarnos en el nacimiento de las religiones. ¿Qué hacer? inventarnos esa explicación. Y surgen los dioses: el dios del rayo, el del trueno, el de la cosecha, el de la caza, el de la casa… Creo, estoy convencido, que las religiones surgen en ese intento de explicarnos el mundo. Acabo de leer un libro (Sapiens. De animales a dioses. Breve historia de la humanidad. De Yubal Noah Harari) cuya lectura aconsejo y hace una explicación un poco más compleja del nacimiento de las religiones, viene a decir que surgen por la necesidad de cooperar entre los humanos y que para ello necesitaron imaginar un orden superior. He puesto imaginar en cursiva para destacar la idea: las religiones son, según este autor, un producto de la imaginación. Según yo también, aunque yo apunto a otro fin, la explicación del mundo.

   Pero estas religiones eran cambiantes, cambiaban de dioses, según la necesidad, había que dar otro paso, había que regular el funcionamiento de la sociedad, entonces surge la primera religión monoteísta, la judía. Y era (es) una religión normativa, o sea, tenía reglas, te decía lo que se podía hacer y lo que no, te amenazaba con el castigo divino, surge un dios colérico, vengativo, exigente. Pero ya tenemos un Dios, se marca un camino distinto al del resto de las religiones. Pero hay más, este dios exige exclusividad. Las religiones politeístas no tienen problemas con que existan otros dioses, a lo sumo, mediante el relato, se establecen categorías y unos tendrán más importancia que otros, pero conviven sin problemas. Con las monoteístas no. Sólo hay un Dios y quien niegue esto va contra Él y, por lo tanto, se convierte en enemigo y hay que destruirlo. El Estado se alía con la religión, o la religión se hace estado. Y vino Cristo.

   Y la mayor diferencia que yo percibo, es el paso del dios vengativo al dios padre, comprensivo, el que perdona. Por todo lo demás es igual: una religión normativa, con vocación de exclusividad. Y la evolución que tuvo la volvió intransigente, exigente. Y también se hizo estado (hablo, por si no lo has notado, de la rama católica del cristianismo). Luego surgió la tercera religión monoteísta con los mismos defectos que tienen las dos anteriores, pero como mi influencia es católico-cristiana y no creo que haya grandes diferencias, sólo dejo constancia de su existencia, pero seguiré el hilo a través de la cristiana.

   Estamos en una etapa interesante, la mezcla del estado y la religión, se apoyaban uno en el otro mutuamente y controlaban todo: el poder, el conocimiento, la riqueza. La religión establecía las normas, regulaba la existencia, conformaba al paria y para evitar rebeliones prometía un futuro paraíso después de la muerte.

   La muerte, piedra angular de las religiones. La sociedad evoluciona, sigue creciendo intelectualmente, se explica mucho de nuestra existencia, incluso de nuestros orígenes, pero no de lo que hay más allá de la muerte. Si tenemos conciencia de nuestra trascendencia no conseguimos entender que la vida se acabe sin más, necesitamos pensar que sobreviviremos de alguna manera. Y como eso entra en el discurso que durante siglos han mantenido las religiones, no se hace raro. La sociedad se hace, a ratos, laica, pero no atea, queda una pequeña llama de esperanza, de que exista un más allá, de que exista Dios. Y preferentemente el dios cristiano, el dios perdonador, no queremos infiernos, sólo cielos.

   Tú me lo dijiste, eres atea pero a veces te gustaría creer. La muerte es un abismo que da miedo y la fe una barandilla que nos permite asomarnos sin riesgos de caer en él. Pero todos morimos. Las muertes ajenas nos duelen, la propia no sabemos, aunque el tránsito hacia ella sí resulta doloroso en muchas ocasiones.

   ¿Entonces, existe Dios? No lo sé, Tamara, tampoco sé esto. Yo no creo en su existencia, pero eso no significa nada. De lo que sí que estoy seguro es que Dios no cree en mí, porque de creer me habría hecho mejor. También creo que si una vez muerto me encuentro “vivo” me voy a reír mucho. Tanto tiempo negando la otra vida para acabar en ella.

   En fin, no me veo con capacidad de estirar más el tema, espero no haberte causado ningún estrago ni haberte resultado excesivamente pesado.

 

Y Tú Señor, por quien todos vemos y que ves las almas,
dinos si todos, un dia, hemos de verte la cara.

Antonio Machado

 

P. D. Aunque no tiene nada que ver con lo tratado en esta entrada, dado que he usado a Machado, y que “entre los poetas míos tiene Machado un altar”, os pongo aquí una canción cantada por Rosa León, con música de Aute y letra de Caballero Bonald, que es un homenaje a Machado. Para escucharla pincha aquí.

   Y si os gusta leer la letra mientras escucháis, os la pongo:

LA PALABRA MÁS TUYA.

Con una mano escribo
y con la otra abro
las páginas de un libro.
Aquí está
la palabra que busqué tantos años.
Merezco repetirla
impunemente ahora
mientras leo tu nombre siempre vivo
en el piadoso mármol.
Abel Martín, Juan de Mairena.
Conmigo estáis oyendo la apócrifa verdad
peregrinando
por las abiertas páginas de un libro.
Lejos ya
de los muros hostiles
que circundan
las letras de la fe.
Latino mar liberto de Colliure.
Piedra sonora entre las impasibles
violetas sepulcrales.
Aquí dejo caer,
sobre la tierra,
calladamente,
la palabra más tuya.

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Amor eterno en vida finita

   – ¿Crees en el amor eterno?

   – No, pero creo en ti. Mientras sigas siendo la mujer que eres, mientras yo no cambie te seguiré queriendo. No puedo prometerte quererte eternamente, pero sí puedo asegurarte que soy feliz a tu vera, que te quiero y que no me imagino una vida sin ti.

   – Entonces, ¿por qué no crees en el amor eterno?

   – Fundamentalmente porque no creo que la vida sea estática, porque las personas cambiamos, y los sentimientos no están exentos de ese cambio.

   Esta conversación, emitida casi en susurros, mantenían nuestros protagonistas abrazados bajo la sábana de una cama clandestina. Él, célibe por imposición pero sin ninguna vocación, ella de vuelta de casi todo. Su celibato era el que le obligaba a esa clandestinidad, pues no podía hacer exposición del amor que sentía por ella, ya que, de ser descubierto, sería expulsado. Y eso era algo que no se podía permitir.

   La sociedad tachaba a la organización a la que él pertenecía como secta, pero esa misma sociedad era incapaz de hacer que se sintiera cómodo en su seno, así que hace ya unos años ingresó en la organización. Lo hizo como se hacen estas cosas: sin darse cuenta; en una ocasión, tras una accidentada huida acabó hablando con otro joven como él que le resultó extrañamente comprensivo con su situación, lo que lo llevó a ir integrándose poco a poco. Y hoy era un numerario más, sin destacar en nada, ni en ningún sentido, cumplía con lo que se suponía eran sus obligaciones, acataba las ordenes y estaba siempre a disposición de la organización. A cambio recibía seguridad. Seguridad que no tenía cuando se vio inmiscuido en un robo con violencia y tuvo que salir huyendo, cuando fue ayudado en esa huida por Carlos, quien sería con posterioridad su mentor para ingresar en la organización.

   La sociedad parecía una distopía de su juventud, pero ahí estaba, imponiendo su realidad, transformando en utopía lo que hasta hace muy poco tiempo era el mundo. Se sentía ahogado cuando la conoció, y ahora la gozaba casi a diario, a escondidas, pero no por ello menos feliz. El problema era que ella le apretaba más y más.

   – Pues no te entiendo, porque con la excusa del cambio continuo no terminas de comprometerte nunca. Me quieres, pero no me prometes amor eterno. Me quieres, pero hemos de vernos a escondidas. Me quieres, pero todo lo que huela a compromiso te hace ponerte tenso y cerrar cualquier posibilidad de poder hacerlo efectivo.

   – No, por favor, otra vez no. Te lo he dicho muchas veces, te quiero, pero no puedo tenerte más que de esta manera. Créeme, no es posible.

   – ¿Es por mi pasado? El hecho de que sea y haya sido una mujer libre, de que no seas el primer hombre de mi vida, ¿te echa para atrás? ¿te repele?

   – No conozco ni quiero conocer tu pasado. Dices que eres libre, me parece muy bien, gracias a esa libertad podemos estar aquí. ¿Que lo fuiste? también me parece muy bien. Yo intenté serlo, pero no lo conseguí. ¿No soy el primer hombre de tu vida? ¿y qué? tú eres la única mujer de la mía.

   – ¿Entonces?

   – Déjame preguntarte antes algo, ¿cómo vives? Quiero decir, dices que eres libre, pero ¿Puedes? ¿No te aprisiona la sociedad? ¿No te sientes vigilada? ¿Crees que si te sales de los cánones establecidos tendrás problemas?

   – Parece que ha llegado el momento de sincerarse. Lo haré, pero sólo porque te quiero, porque, a diferencia tuya, quiero que lo nuestro permanezca, crezca, porque quiero vivir contigo.

   La respuesta de él fue besarla, besarla en la boca e ir bajando por su cuerpo, no dejó un centímetro sin estamparle los labios, incluso deleitándose en algunas partes (los pechos eran su refugio preferido) pero por primera vez no lo hacía sólo por el deseo que siempre tenía, sino para ganar tiempo. La cosa se estaba poniendo muy difícil, pero fue ella quien rompió el silencio.

   – Te he dicho que soy libre y creo que es verdad. También te he dicho que he sido libre y eso es mentira. Nadie en esta sociedad puede ser libre sin pagar un precio. Un precio elevado. Y yo lo he pagado para poder ser libre ahora, pero el precio fue la libertad. Entregué mi libertad para poder ser libre. Lo que te voy a decir puede costarme muy caro, pues igual decides abandonarme, pero de todas formas no sé cuanto tiempo podré aguantar manteniendo una relación oculta. ¿A quién tenemos que ocultarle nada?

   Como te decía, antes no era libre, serví a la sociedad y gracias a ello, una vez cumplida mi misión, me han dejado vivir tranquilamente. A veces, esta tranquilidad la respetan hasta el final. Yo tengo la esperanza de que no me pidan más servicios. Bueno, de pedirme más servicios serían distintos, pues para los que presté ya no estoy capacitada. Y te lo diré antes de que lo preguntes, era usada con dos fines: dar placer y dar hijos. He dado placer a muchos dirigentes y he dado dos hijos a la sociedad. Ahora soy libre y puedo buscar mi propio placer, pero el amor se ha cruzado en mi camino y ahora quiero estar contigo, es posible y lo sabes. Podemos irnos a la isla donde dejan vivir a los desahuciados, como lo que somos. No tenemos nada aquí, así que nada dejaríamos atrás.

   – ¿Crees que podría abandonarte por lo que me has dicho? Cuando escuches mi historia lucharás por no ser tú la que me abandones, porque ganas te van a entrar. Pertenezco a la organización y

   – ¿Qué? ¡Tú estás loco! ¿Cómo se te ocurre mantener una relación conmigo? ¡Dios mío! ¡Ni en la isla podré escapar! Estoy muerta, has firmado mi sentencia de muerte. Estás loco, estás loco…

   – Espera, deja que te cuente.

   – ¡No! no quiero saber nada. La organización es el mayor enemigo de la sociedad, ahora no sólo podré ser requerida, sino que también podré ser perseguida. Y la organización… La organización me sentenciará a muerte. ¿Qué puedo hacer?

   -Seguir como ahora. Éramos felices, somos felices, yo te quiero yo…

   En ese momento derribaron la puerta. Sendos tiros certeros acabaron con sus vidas. La sociedad, la organización, siguieron con sus planes de destrucción, ellos murieron sin saber por qué, sin haber alcanzado la felicidad. La sociedad y la organización no podían perdonar una traición.

NOTA DEL AUTOR

   Como me suele ocurrir me enredo en mis propias palabras y no sé dar coherencia a lo que intento plasmar. He tardado casi un año en escribir esto, pues lo empecé el 9 de febrero del año pasado. Lo he hecho en 5 sesiones y no lo quiero guardar otra vez para continuar a saber cuando. Así que lo he dado por terminado, aunque no descarto escribir sobre el mismo tema para intentar explicar esa sociedad y esa organización, que, en mi mente, eran los auténticos protagonistas del relato.

   Como también es habitual, el final es precipitado, pues la maraña en la que me estaba metiendo me enredaba más y más.

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Padre

Casi todos los años en este día suelo escribir algo aquí. Creo que ya he desnudado mi alma en relación a mi padre. Por eso este año no voy a escribir nada, voy a copiar dos canciones, una de Patxi Andion, la otra de Alberto Cortez. Ambas son canciones dedicadas a sus respectivos padres. Y algo de ellas pienso yo en relación al mío. (Ah, si la vieras, Viejo, ¡si tú la vieras!, como yo la querrías, estoy seguro, más que amante y esposa es la compañera que aligera la carga de mis apuros).

 

Padre

Eres como la mar: bueno de frente,
peligroso en día gris, duro y valiente;
llevas en la cabeza brisas ligeras,
temporal que aún contiene tu compañera.

Eres como el cantar de un campesino,
que al cantar va labrando nuestro camino.
Eres como un dolor mal repartido,
que se volvió canción y no quejido.
Eres como la voz que expende el aire;
eres como un poema de Miguel Hernández;
y presumes de ser puro paisano,
de haber sido y de ser republicano.
Compañero del sol, fiel compañero,
nunca te preocupó en nada ser el primero;
eres como el sudor: callado y quieto,
y nunca abriste el cajón de tu propio respeto.
Y no quisiste jamás salvarte solo,
porque no hay salvación – decías -si no es con todos.
No sabes de venganzas ni de desquites.
Gorrión que cantó siempre, aún sin alpiste.
Eres como la sangre, eres el aire,
la mar, la barca, el remo y el navegante;
timonel de mi alma, más que nadie…
y aún eres muchas cosas más
que me callo y me callan…
Padre

Patxi Andión

Y para escucharla pincha aquí

Cualquier día, a cualquier hora y en cualquier lugar…

Querido Viejo:

Perdona lo de “viejo” antes que nada

pero es que así te siento más a mi lado.

Como al mejor de todos mi camaradas

te contaré las cosas que me han pasado.

Trataré de explicarte lo que he sentido

en todos estos años que anduve lejos,

las cosas que contigo no he compartido

y que hubiera querido… ¡Querido viejo!

Tú sabes lo que pasa a los veinte años:

te parece que el mundo es una manzana,

cada día festejas el cumpleaños

arrojando tu vida por la ventana.

Yo gastaba los días a mí manera,

sin importarme nada, cómo ni cuándo,

y al igual que se extiende una enredadera,

la soledad de a poco me fue ganando.

Dicen que “Dios aprieta, pero no ahoga”,

y un día de repente llegó a mi puerta,

un duende de ojos claros, en buena hora,

cuando estaba mi playa casi desierta.

Ah, si la vieras, Viejo, ¡si tú la vieras!,

como yo la querrías, estoy seguro,

más que amante y esposa es la compañera

que aligera la carga de mis apuros.

Con el alma serena cambian las cosas,

la mente queda libre de condiciones,

se encausan las ideas más ambiciosas

y paso a paso nacen nuevas canciones.

Me las propone el niño que llevo adentro

cada instante que pasa, día tras día,

y a ellas les descargo mis sentimientos,

mi nostalgia, mis ansias, mis rebeldías.

Y estoy contento, Viejo, porque consigo

vivir de lo que amo con toda el alma.

¡Si vieras cuántas noches estás conmigo

cuando escribo una copla de madrugada!

Y bien, aquí la carta ya se termina

pues la noche ha dejado de ser doncella,

la llevará volando una golondrina,

hasta allí, donde vives… con las estrellas…

Alberto Cortez

También esta la puedes escuchar aquí

 

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Vox Populi

   Vox Populi: Dícese cuando algún dato se da por conocido por una gran parte de la población. Pero quiero traer aquí esa expresión por su traducción literal: la voz del pueblo.

   Después de las elecciones andaluzas, tras la sorpresa inicial al conocer los resultados y el mal sabor de boca posterior, llevo dándole vueltas a la cabeza sobre el por qué de dichos resultados. Se da por supuesto que la sorpresa la produce la irrupción de un partido de extrema derecha en el Parlamento.

   Debo comenzar con una aclaración: yo no voto. Para seguir con una explicación: No me siento, en absoluto, responsable de los resultados y considero una gran injusticia que se me quiera hacer creer lo contrario. Los responsables de los resultados son, precisamente, los que sí han votado. Los que han votado al partido de extrema derecha. Y, quizás, los responsables de que haya tanta abstención sean los políticos, especialmente los gobernantes, que han vaciado de contenido a la política y arrebatado la ilusión del votante.

   En los últimos tiempos han irrumpido en la política española tres nuevos partidos. De ellos sólo Ciudadanos tiene el, digamos, visto bueno del “aparato político”. Los otros dos son acusados sistemáticamente de no democráticos, antisistema y toda una serie de adjetivos descalificativos muy similares entre sí; uno por excesivamente de izquierdas y el otro por excesivamente de derechas. Desde mi óptica, las acusaciones de extrema derecha son ciertas, las de extrema izquierda no. Pero dejaré eso para otra ocasión. De momento, me interesa destacar que son acusados de situarse fuera del “arco democrático” y, por lo tanto, ser un peligro para la democracia. Hoy mismo he leído que mi admirado Fernando Savater ha acusado a los votantes de Podemos de tontos.

   Pues bien, estos tres partidos han entrado con fuerzas, hasta tal punto que la formación del gobierno de la Junta ha dependido de Vox, el anterior gobierno dependía de Ciudadanos y el gobierno central depende, en gran medida, de Podemos, arrinconando, según sea el caso, a PSOE y PP. ¿Por qué ha ocurrido esto? Yo creo que porque esos dos partidos, quizás confiados en su exclusividad, se han dedicado a muchas cosas, pero no a hacer política, porque se han rodeado de vasallos, dispuestos a lo que sea para medrar, porque, como decía antes, han arrebatado la ilusión de los ciudadanos. Han tenido, tienen, una sucesión, que parece interminable, de casos de corrupción, mientras sumían a España (quiero decir con ello, también, a los españoles) en una crisis (que no era nacional, hay que decir) que ha generado pobreza y desigualdad en cantidades no imaginables con anterioridad, mientras hacían todo esto, ellos vivían en una burbuja ajenos a todo, felices y encantados de haberse conocido.

   ¿Puede extrañar, con ese panorama, que el votante fije su mirada en partidos populistas? (Y aclaro, sólo considero populista a Vox) Creo que no, creo que es casi el resultado lógico. Nuestra democracia adolece de algunos defectos, siendo uno de los más importante, a mi parecer, la falta de cultura democrática. Y de eso, todos somos responsables, puesto que todos podemos “culturizarnos”, pero sobre todo es responsable la clase política que ha hecho dejación de sus funciones, pues una de ellas es la didáctica democrática, es sembrar conciencia. Y se han dedicado a lo contrario: Pan y circo. Incluso circo sin pan. Otro gran defecto es la continua apelación a los sentimientos y la nula apelación a la razón, han agitado banderas, pero no conciencias, no cerebros.

   Todo esto y otras muchas razones, ha desembocado en la irrupción de Vox en el parlamento andaluz. ¿Conocéis alguna autocrítica que hayan hecho los partidos? No, claro que no. Susana Díaz no la hace porque ella “ha ganado”, Moreno tampoco, por la misma razón, así le ocurre a Ciudadanos. Y Unidos Podemos, que sí reconoce unos malos resultados, no es capaz de analizar por qué la coalición en lugar de sumar, resta. Y mientras Franco revolcándose de risa en el Valle de los Caídos.

   Como decía antes, para la formación del gobierno se necesitan los votos de Vox, así que Ciudadanos, que ha mantenido un discurso contrario a ningún pacto con ese partido, se tapa la nariz y accede a la Vicepresidencia y PP ve a un partido hermano, con el que comparte un elevado porcentaje de coincidencias programáticas, para nada extrema derecha, sino casi como ellos mismos… Extremo centro. Una vez más el pragmatismo vence a la ideología o a la moral.

   Previo a la investidura, se pone en duda la licitud de gobernar con los votos de Vox, es vox populi que Vox es antidemocrático, pero el pueblo ya ha emitido su voz (vox populi) y la voz del pueblo ha dado una presencia importante a un partido no democrático. ¿Qué hacer entonces? Popper lo tiene claro: no se puede tolerar a los intolerantes. Yo no lo tengo tan claro, la democracia es aceptar el veredicto de la mayoría y la única cortapisa es la legislación. España tiene una ley de partidos, por lo que habría que denunciar cualquier acción de un partido que no la cumpla, o sea, menos declaraciones rimbombantes y más vigilancia a los actos y declaraciones.

POST DATA. ¿POR QUÉ CREO QUE PODEMOS NO ESTÁ FUERA DEL ARCO DEMOCRÁTICO  Y VOX SÍ?

   Porque las acusaciones hechas hacia Podemos se basan en apreciaciones gratuitas, incluso, en algunos casos, falsas, como así se ha demostrado en algunas sentencias judiciales. Porque todas las declaraciones públicas, así como su actuación política han sido absolutamente respetuosas con el marco jurídico, los cambios que quieren introducir (la república, por ejemplo) lo quieren hacer mediante el uso de las instituciones y siguiendo el camino trazado en la propia Constitución. No esconden su deseo de cambiar las cosas, de instaurar la república, de modificar la Constitución, de hacer una reforma fiscal progresiva… Pero todo ello lo intentan hacer por los cauces legales.

   En cambio, Vox se ha situado fuera de esa legalidad, o así lo creo yo, cuando declara, también sin esconderlo, su intención de subvertir el orden establecido para volver a la vieja idea de patria, a la idea franquista de patria, cuando ataca frontalmente la Constitución sin intenciones de cambiarla, cuando no acepta el estado autonómico, ni la discrepancia ideológica (apela a la reconquista como concepto) y cuando, aún sin salirse de la legalidad, sus propuestas casan más con el ideario fascista que con un estado democrático.

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El Camino en fotos

Un pequeño reportaje de los Caminos. El primero, año 2009, en bici.

El inicio, quedan kilómetros…

Puente la Reina

 

La fuente del peregrino

 

Empieza el día

Navarra también es bonita

Hubo que bajarse

Había que coger fuerzas

E hidratarse

¿Un apretón?

Un souvenir

Bonito amanecer

El descanso del peregrino

 

Objetivo conseguido

Segundo camino, desde Sarria. 2013.

 

Casi todas las fotos eran con personas, así que no podré poner muchas.

2014. Tercer camino. Desde Tuy.

Tuy

Aquí ocurre lo mismo, casi todas las fotos son con personas.

En el Albergue

Camino de Mos

Lavadoiro

Hórreo esquelético

Bonito puente

Refrescando lo más castigado

Caldas do Rei

Corredeira

Otra vez celebrando la llegada.

Y la última, también desde Sarria. Año 2018

 

 

Y otra vez Santiago.

Este ha sido el viaje visual por mis caminos.

 

 

 

 

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